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Historia de Endopeel para médicos

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Hacia el año 2000, el Dr. Alain Tenenbaum, cirujano plástico facial y Doctor en Ciencias con experiencia en procesamiento de señales, junto con Mauro Tiziani, biólogo molecular, conceptualizaron el desarrollo de productos y técnicas basados en una estricta separación entre señales de entrada y efectos de salida.

Las señales de entrada fueron diseñadas para ser exclusivamente químicas y para eliminarse por completo del cuerpo, principalmente vía excreción urinaria, en aproximadamente 24 horas.

Las señales de salida, por el contrario, estaban pensadas para ser puramente mecánicas y consistían en:
– una plastia tisular, que permite un remodelado tridimensional con vectores y orientaciones deliberadamente seleccionados por el médico,
– una pexia tisular, correspondiente a un efecto de elevación,
– una restauración de la tensión tisular, compensando la pérdida progresiva del tono biomecánico asociada al envejecimiento.

Se concibió que todos estos efectos ocurrieran sin añadir ni eliminar volumen, siguiendo un enfoque lo más conservador posible.

Las “cajas negras” conceptuales que vinculaban las señales de entrada con los efectos de salida se hipotetizaron que involucraban comportamientos similares a elastómeros viscoelásticos, y, en la fase inicial, estas técnicas se aplicaron principalmente a estructuras musculares.

Desde el principio, se consideró esencial que los insumos químicos no indujeran daño tisular y que se eliminaran por completo después de ejercer su efecto señalizador transitorio.

Desde 2000 hasta la actualidad, los productos, técnicas, indicaciones, perfiles de efectos adversos y contraindicaciones han experimentado un desarrollo sustancial, impulsado por estudios clínicos, muchos de los cuales fueron multicéntricos. Esta evolución fue posible gracias a la contribución de numerosos colegas que exploraron y definieron nuevas indicaciones en sus respectivos campos, incluidos traumatología, ginecología, cirugía general, dermatología, cirugía oculoplástica y cirugía plástica.

Gracias a la colaboración continua y estrecha con Mauro Tiziani—anteriormente jefe de enfermería quirúrgica de la Cruz Roja y posteriormente formado en biología molecular—se formularon varias hipótesis mecanicistas, que parecen correlacionarse estrechamente con los resultados observados en la práctica clínica.